TITULO DE LA INTERVENCIÓN MURAL:
MûKêRâ WAR - WêRÂ KAU

SIGNIFICADO

NIÑO Y NIÑA

en escritura  emberá chamí

UBICACIÓN DEL MURAL:

Putumayo

valle de sibundoy

Los Embera Chami

En el Valle del Cauca se encuentran distribuidos en treinta y dos comunidades de estas, 25 se encuentran agrupadas bajo la figura de 10 resguardos constituidos. Las otras siete se encuentran en proceso de legislación. Se localizan entre la cordilleras Central y Occidental, en el cañón del rio Calima y en el centro del departamento.

En la parte norte del departamento se encuentran en los municipios: Ansermanuevo, El Cairo, Argelia, Versalles, El Dovio, Bolivar, Trujillo, Restrepo, La Victoria, Bugalagrande, y Tuluá. Su mayor población están en los cañones Garrapatas y San Quininí.

Los lugares que habitan generalmente son montañosos, con climas de selva tropical. Topografía de difícil acceso. Sus parcelas están alejadas de los centros urbanos. Subsisten a través de la caza, la pesca y la agricultura.

La escaza producción, la dificultad para sacar sus escasos excedentes agrícolas, el deterioro de sus estados de salud, educación, vivienda, entre otros, explican las condiciones de extrema pobreza en las que vive éste grupo indígena.

Su carácter seminómada se debe en gran medida a sus problemas de venganzas entre ellos mismos o por confrontaciones entre jaibanás y por su constante búsqueda de mejores condiciones de tierra, las que cada vez es más escasa por la invasión de los colonos.

 

Conservan su organización socio-política tradicional.

 

Territorios representativos de los Embera Chami:

Resguardo Batatal:

Alberga la mayor cantidad de Embera Chami en el Valle del Cauca.

Conformado por las veredas; Batatalito, Alto Hermoso, La Capilla (su principal asentamiento, ubicado en el Dovio, a la orilla del rio Garrapatas) y Puente Cable.

La legalización de El Batatal data de 1989. Los primeros Embera Chami de éste resguardo provienen del San José de Chamí, Pueblo Rico o de Mistrató.

Antes de ingresar al cañón del Rio Garrapatas, vivieron en la vereda Lituania en el Dovio. Ésta colonización indígena se dio a inicios del siglo pasado. Allí ya habitaban sus fundadores, las familias Tascón y Yagarí.

Estas familias sembraron en la zona plantas de Cacao y Plátano.

Los indígenas Yagarí vivian en Bitaco, de ahí se trasladaron a Birmania, Santa Teresa, Playa Rica perteneciente al municipio de Bolívar. Siguieron hacia Pedrales en el Dovio, seguido de Batatal.

La familia Yagarí decide explorar el rio Garrapatas debido al agotamiento de los recursos naturales y los constantes enfrentamientos violentos y mortales entre integrantes de los partidos políticos Conservador y Liberal.

En Lituania se dedicaron a la siembra de café. Estando allí y viendo las perfectas condiciones en las que mantenían sus cultivos y sus ganados el hombre blanco decidió apoderarse de las tierras de los indígenas. Lo que obligó a ésta población a buscar otros lugares de asentamiento. Lo cual finaliza en la vereda la Capilla en 1955.

Las primeras familias en llegar al rio Garrapatas, en el que ya existía presencia de los colonos inscritos en la fe evangélica fueron, Las Yagarí, Gutiérrez, González, Murimbia, Tascón y Niaza. Se alimentaban de pescado, tatabros, venados, micos, entre otros.

 

Legalización del Territorio:

Queda postulado como reserva indígena en 1976 amparado bajo la ley 160 de la reforma agraria. Al reguardo les fueron entregados 15.730 hectáreas de tierras no negociables. El estatuto fue legalmente asignado por el INCORA.

Región de Taparó:

La vereda La Dorada se encuentra a dos horas del municipio El Dovio. De allí se debe hacer un recorrido por la cordillera Occidental que dura entre cuatro y cinco horas según el medio de transporte disponible que se utilice.

Las familias ubicadas en el Taparó provienen en su gran mayoría de El Batatal.  Las veintiséis familias asentadas en ese lugar están conformadas por ciento treinta personas aproximadamente y esperan mejorar sus condiciones de vida a través de la legalización de un territorio propio por parte del Estado.

Resguardo de Guasiruma:

Se encuentra ubicado a hora y media de la cabecera del municipio de Vijes, vereda Cieneguita del corregimiento La Freneda.

Anteriormente habitaban la cuenca media del rio Calima en los años cincuenta. Algunos ancestros vivieron por algún tiempo en El Batatal.

En 1983 los Guasirumas pasan del rio Calima al corregimiento la Delfina en Buenaventura.  En 1985 se trasladan a los municipios Restrepo y Darien.  Para 1989 corregimiento Tres Puertas.  Entre 1993 y 1994 se los Guarisuma son reconocidos oficialmente como resguardo en la Trinidad y Bellavista, municipio de Vijes. Esta comunidad está conformada por cuarenta y cinco indígenas aproximadamente de los cuales 60% son hombres y el 40% restante mujeres. Está conformado por trece familias.

Por los constantes desplazamientos a los que se han visto sometidos muchas de las tradiciones de los Chami se han debilitado al punto de casi desaparecer.

Miembros líderes de éste resguardo se han preocupado por elevar su nivel de educación. Lo que hacen para tener herramientas que les ayuden en la defensa de sus derechos. La comunidad realiza jornadas de recuperación cultural que comparten con los Chami del departamento.

Producción económica:

Los Embera se han garantizado su superviviencia a través de la caza, la agricultura y la pesca.

Para realizar las prácticas de la pesca y la caza, el Jaibaná se pone en contacto con las madres de los animales a quienes solicita permiso para poder ejecutar la labor.

Dentro de su actividad agrícola se encuentra el cultivo de maíz, el platano y el chontaduro.

La rocería:

Primero ubican un lugar, pros y contras del terreno, ubicación respecto al tambo y al sol, la pendiente, humada, formas de los árboles, vías de acceso.

Los trabajos para la preparación de la rocería se adelantan en épocas en que el verano está bastante avanzado. Ayudan hombres, mujeres y niños. Derriban arbustos, plantas y árboles menores. 

A las mujeres y los niños se les encarga la recolección de leña, frutos silvestres, animales pequeños y la preparación de la comida.

La rocería se realiza en la temporada que se acaban las lluvias. Es una actividad exclusiva de los hombres adultos por su nivel de dificultad y los riesgos que tiene.

Días antes la tierra es regada con maíz.  Los hombres adultos marcan los árboles que indican el orden que deben seguir. Los árboles son cortados solo lo necesario con hachas y machetes. La idea que al iniciar el proceso sean derribados al mismo tiempo. Por lo que son enganchados según la forma y consistencia de sus ramas.

 

Producción artesanal:

Su fuerte son la cerámica y la cestería.

Los U: son cantaros para preparar el maíz. Tienen un abultamiento en el lugar del máximo diámetro en la mitad de la vasija.

Los chokó: aquí se “fuertéa” la chica, son de gran variedad formal y decorativa que les da carácter antropomorfo. Algunos de ellos son arecidos a las ollas. Sus paredes son muy rectas.

Los Kuro: Son utilizados para cocinar la mazamorra y la colada de maíz para la chicha. La base es plana, amplia las paredes casi rectas o ligeramente curvas.

La Cestería: una de las más ricas y variadas del país. Su producción se ha visto afectada por; falta de tiempo, carencia de material, materia prima, abandono de la actividad por motivos personales, culturales o económicos.

Se elabora de bejucos o hingara, de la corteza de los vástagos y hojas de palmas. También son usados materiales como:  la iraca, la conga, la palma amarga, guadua, y la caña brava.

Dentro de sus variedades se encuentran: Los É, los jabará, la peta, las borosukas, los inpurr, korá, pepenas o ventiladores entre otros.

Dentro de los instrumentos de caza más utilizados está: la boquedera o cerbatana, arma usada para la caza. Mide entre 2.50 y 3.50 metros.

 

Alimentos tradicionales:

Chicha de maíz: este alimento es prepara por las mujeres jóvenes o vírgenes de la familia.  Se elabora a través del masticado debido a que la saliva permite su fermentación. En ocasiones se utilizan molinos comerciales o piedras de moles para su preparación.

Harina de Maíz: se dejan los granos al sol hasta que se agrieten, luego se ponen a calentar en un U donde es revuelto con la ayuda de una iuta (revolvedor).

Beke:  bebida preparada a base de harina de maíz que los indígenas toman como refresco.

Entre otras de sus variedades están: arepas y tostadas de saxua, guiso de jeseraca, acade cocido, bidika, cogollos de palma, chucula.

 

Atuendo y vestidos:

Hombre Chami viste un pantalón cualquiera con camisa o camiseta según la ocasión. En actividad botas de caucho o tenis en algunas ocasiones usan sombrero debido a la influencia paisa.

Mujer Chami: conserva en su vestimenta tradiciones de su identidad cultural. Colores llamativos, adornados con encajes. Se ponen collares de chaquiras de diversos colores.  Se perfuman con las cortezas de los árboles frutales.

Educación:

Su lengua y tradiciones se han visto seriamente afectadas por la presencia en su territorio de “colegios de misiones” que han llegado con la intención de “civilizar” a los indígenas haciéndolos olvidar sus tradiciones y lengua, lo que ha hecho muy difícil para sus líderes transmitir sus saberes a generaciones tempranas.

En la actualidad han defendido su derecho a la educación con la normatividad lanzada por el estado donde se les permite el acceso a la educación a todas las poblaciones indígenas del país donde se toma como base la lengua materna.

mas información:

http://observatorioetnicocecoin.org.co/cecoin/files/Caracterizaci%C3%B3n%20del%20pueblo%20Embera%20Cham%C3%AD.pdf

OBRA FINAL: